LOS RESULTADOS DEPORTIVOS DE LA JUNTA DE ROSELL Y BARTOMEU.

Por @marsallorente. Es evidente que la directiva de Rosell y Bartomeu debió hacer las cosas mejor en el apartado deportivo pero es injusto decir que ha sido un fracaso absoluto y una falacia malévola asegurar que desde que llegaron al Camp Nou hay telarañas en las vitrinas de los títulos.
Alguien olvida interesadamente que en 4 años deportivos disputados bajo este mandato el primer equipo de fútbol ha ganado: 1 Champions, 2 ligas, 1 Mundial de Clubs, 1 Supercopa de Europa, 1 Copa del Rey y 3 Supercopas de España.
Y en esta 5ª temporada el equipo aspira, de momento, a los grandes títulos.
Los resultados deportivos, aunque muy mejorables, no han sido tan desastrosos como algunos quieren hacer ver y si este año se ganase la liga o la Champions el palmarés acabaría siendo muy lucido.
El gran error de esta junta ha sido querer conservar al mejor equipo de la historia en un tarro de formol cuando el fútbol no entiende de melancolías.

Empecemos con el repaso a los resultados deportivos. En la primera temporada de la directiva de Rosell (2010-2011) el equipo dirigido por Guardiola ganó la Copa de Europa en Wembley en un partido claramente dominado por el Barça y en el que se vio una de las imágenes más emocionantes que se recordará para siempre. Puyol cediendo el brazalete y el honor de levantar la Champions a Eric Abidal que había superado un cáncer.

En este mismo año también se ganó la liga. Resulta que el Barça solo ha hecho el doblete en 4 ocasiones en toda su centenaria historia.

Está claro que la directiva de Rosell aprovechó el gran equipo que ya existía dirigido magníficamente por Guardiola pero no es menos cierto que todas las directivas y entrenadores se benefician de lo que técnicos y dirigentes anteriores dejaron. Sin ir más lejos, Guardiola cimentó sus extraordinarios éxitos gracias a la herencia de recibir una generación irrepetibles de futbolistas que no tuvo que fichar sino que ya estaban en el club, como Messi, Xavi, Iniesta, Puyol o Valdés fichados, formados y mantenidos en anteriores mandatos al de Laporta.

En la segunda temporada (2011-2012) El Barça ganó el Mundial de Clubs en Japón en uno de los partidos más brillantes de su historia reciente ganando 4-0 al Santos de Neymar, equipo que lo más cerca que estuvo del balón fue en el saque inicial. (El Barça solo ha ganado dos Mundiales de club en su historia y esa fue una de ellas).
En esa misma temporada, se ganó también la Supercopa de Europa, la Supercopa de España y la Copa del Rey.

En la Champions acabó líder del Grupo H sin conocer la derrota en los 6 partidos disputados, en octavos humilló al Bayern Leverkusen 7 a 1, en los cuartos apeó al Milan por 3 a 1, convirtiéndose en el primer equipo que consigue clasificarse para las semifinales de la Champions League a lo largo de cinco temporadas consecutivas. Y en las semifinales cayó eliminado frente al Chelsea por el doble valor de los goles marcados a domicilio y después de que le anularan injustamente un gol legal a Messi que hubiera sido el pasaporte para la final de la Champions en Munich.

En la tercera temporada (2012-2013), Guardiola decide dejar el Barça y no por culpa de la directiva según explica él mismo en el libro Herr Pep escrito por el periodista Martí Perarnau , “No es verdad que me fuera porque Rosell no me apoyó en la remodelación de la plantilla. Estaba al límite del desgaste y no veía nada claro que opciones podía ofrecer al equipo. No pedí remodelar la plantilla porque era yo el que había decidido irme”, sentencia Guardiola.

Es evidente que el técnico de Sant Pedor ya se percató que el tiempo y la naturaleza son irrefrenables y que empezaba el declive de ese gran equipo que lo había ganado todo.
Sin embargo nadie habría aprobado ni entendido una profunda renovación de una plantilla que merecía tener continuidad aunque solo fuera por agradecimiento a toda la reciente gloria aportada al club. Ni Guardiola ni nadie se vio capaz de hacerlo.
Estaremos todos de acuerdo que la directiva de Rosell acertó en la difícil tarea de buscarle un sustituto al hasta ahora mejor entrenador en la historia del club apostando por la figura de Tito Vilanova.
Que el entrenador se vea obligado a tener que dejar el banquillo por culpa de un cáncer y el grupo se quede sin líder a mitad de temporada no es un contratiempo común ni baladí.

Vilanova hizo un esfuerzo sobrehumano para dirigir al equipo entre sesión y sesión de Quimioterapia desde la cama de un hospital de Nueva York.
Que el entrenador tenga que dejar su trabajo a mitad de temporada es ya de por sí un motivo suficiente para justificar la ausencia de éxitos deportivos. Pues no fue el caso. Esa temporada, el Barça ganó la liga con el récord de los 100 puntos. Un éxito deportivo que nunca nadie había conseguido en la historia del club y dejando al Real Madrid de Mourinho a 15 puntos de distancia, una cifra inédita en la Liga de los tres puntos.

En la Champions, el Barça acabó líder del Grupo G habiendo perdido un solo partido. En los octavos de final, eliminó al Milan con una remontada espectacular (4-0) para revertir el 2-0 adverso registrado en Italia. En esa temporada, Messi encadena lesiones musculares que merman su rendimiento y el del equipo.
A pesar de ello, el conjunto de Vilanova elimina de los cuartos de final al Paris Saint Germain, y en las semifinales, con un Messi medio cojo y una plantilla exprimida, puesto que el segundo entrenador, Jordi Roura, no hizo rotaciones confiando en que fueran las vacas sagradas las que tirasen del carro en ausencia del primer técnico.
El Barça cayó estrepitosamente en semifinales de Champions frente a un Bayern de Múnich que deja la eliminatoria sentenciada en el partido de ida para acabar clasificándose por un global de 7-0.
Fue un desastre de eliminatoria pero se cayó frente al que seria el Campeón de la competición. Caer eliminados en semifinales de la Champions es una enorme decepción y más de esa forma pero quedarse a las puertas de una final de Copa de Europa nunca se puede considerar un fracaso deportivo.

En la copa del Rey, se llegó a las semifinales frente al Real Madrid. Se empató a 1 en el Bernabeu y en la vuelta, los contragolpes blancos decantaron la balanza a su favor (1-3). El Madrid acabó perdiendo aquella final en su estadio frente al Atlético (1-2)

En la siguiente temporada (2013-2014) y la que debía ser la de la consolidación del proyecto de Tito Vilanova el cáncer vuelve a golpear cruelmente al entrenador cuando la pretemporada ya estaba en marcha. Se le tuvo que buscar un sustituto de urgencia y en un momento en el que los grandes entrenadores ya estaban ocupados y no podían romper su compromiso.
Se contrató al argentino Tata Martino. A pesar de las desmesuradas críticas que recibió, el equipo fue competitivo hasta el último momento. Si no le hubieran anulado un gol legal a Messi injustamente en el último partido del campeonato, el equipo se hubiera proclamado campeón de liga. No se puede estar más cerca de conseguir un título que premia la regularidad de todo el año.

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En la Copa del Rey, se llegó a la final frente al Real Madrid. Se perdió 2-1 (por cierto, con gol de Di Maria en fuera de juego) pero el equipo fue competitivo.

En cambio, en la Champions sí es cierto que el equipo no estuvo a la altura y se mostró impotente en una eliminatoria frente a un Atlético de Madrid claramente superior en el partido de vuelta disputado en el Calderón.

Esa temporada se cerró únicamente con la consecución de la Supercopa de España frente al Atlético de Madrid.

Y en la presente temporada (2014-2015) con un proyecto totalmente renovado y encabezado por Luis Enrique y después de una inversión de 150 millones de euros para traer, entre otros a uno de los mejores delanteros centros del mundo, como Luis Suárez, el equipo está a un punto del líder en la liga aunque con un partido más, clasificado para los octavos de final de la Champions con la vuelta en casa y, virtualmente, en cuartos de final de la Copa del Rey.

La sensación es que el juego del equipo de Luis Enrique no ha progresado al ritmo que se esperaba pero también es verdad que un proyecto nuevo en el que se estrena un entrenador y nueve jugadores nuevos necesita tiempo. Nadie puede asegurar en este momento que este equipo con la mejor delantera del mundo formada por Messi, Neymar y Luis Suárez pueda acabar ganando algún título importante esta temporada siempre que el crack y el entrenador unan fuezas.

Está claro que durante el mandato Rosell/Bartomeu la consecución de títulos ha ido decreciendo y que el equipo ha ido perdiendo competitividad porque la profunda renovación que se ha hecho esta temporada debía haberse hecho progresivamente.
Ese ha sido el gran error de esta directiva que confió a ciegas en un Director Deportivo, Andoni Zubizarreta, que ha demostrado no haber hecho bien su trabajo, motivo por el cuál ha acabado siendo despedido.
A pesar de ello, durante todos estos años nunca se ha podido acusar a los jugadores de falta de profesionalidad, abandono o que haya reinado la autocomplacencia, cosa que, lamentablemente, sí ocurrió durante otros mandatos.
El barcelonismo, acostumbrado recientemente a los éxitos y la excelencia deportiva, ha levantado el nivel de exigencia y esa presión no será nada fácil de llevar para los próximos directivos, jugadores y entrenadores.

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